November 14, 2025
La ruta de aves del BPAM
Conservar el bosque es conservar su biodiversidad.
Less than 1 min

November 14, 2025
Conservar el bosque es conservar su biodiversidad.
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Esto ha permitido que el BPAM se mantenga como una de las zonas más biodiversas del Perú en aves.Hábitat de más de 500 especies, es un espacio ideal para apostar por el aviturismo como una nueva forma de sustento para sus habitantes.
El BPAM cuenta con un maravilloso sello distintivo: su diversidad.
Tener una alta biodiversidad de especies de aves en un ecosistema como el BPAM nos da a entender su calidad, cómo está conservado; si hubiera menos especies tendríamos un ecosistema más alterado”
Tal diversidad es un privilegio y también una oportunidad de negocio que puede ser aprovechada por la población local, ya que el avistamiento de aves fascina tanto a turistas especializados como no especializados.

Actualmente, hay ocho puntos de observación en todo el BPAM, así como iniciativas que buscan satisfacer las demandas del aviturismo, con servicios de guiado, hospedaje o alimentación, y senderos definidos. Si bien el bosque siempre ha sido atractivo para este tipo de turismo, y estaba considerado dentro de la ruta norte del Perú, los observadores y sus guías antes no tenían puntos establecidos para detenerse, ni contaban con servicios que los atiendan. En palabras de José:
Con los emprendimientos se ha ido ordenando todo. Y, a su vez, dando la oportunidad a las familias a que puedan tener un ingreso por esta actividad. En algunos casos, los turistas pueden pagar hasta tres guías durante un día para llegar a ver una especie muy rara, muy emblemática. Y dentro del BPAM tenemos un grupo de especies que son endémicas, dentro de estas se encuentra la lechucita bigotona: la lechuza más pequeña del mundo”

Cultivar la paciencia Norbil Becerra es una de las personas que decidió apostar por el turismo. Él empezó como agricultor suscriptor de los Acuerdos de Conservación. Recuerda que en una capacitación en San Ignacio (Cajamarca) veía que algunos ingenieros salían muy temprano por la mañana y regresaban después del desayuno.
Cuando me mostraron los bebederos y todo el trabajo que estaban haciendo en ese lugar, experimenté algo muy fuerte dentro de mí.
Inmediatamente recordé que estando en casa siempre veía llegar a los turistas desde una trocha. Eso llamaba mucho mi atención y nadie sabía explicarme qué era eso tan interesante que venían a ver. Cuando vi el observatorio de aves tuve la respuesta”.

Le siguieron meses de mucho trabajo, de despertarse muy temprano para estudiar la conducta de las aves, sus plantas favoritas, qué y dónde comían. Nueve meses después, llegó la primera especie. “Con mis propias manos acondicioné un sendero a lo largo de todo mi terreno; luego, empecé con una primera casita de 2 x 2 metros, una forma de escondite desde donde los turistas pudieran observar a las aves”. Claro que todos estos tra- bajos debían hacerse durante la noche para no espantar a las aves, que tanto le había costado atraer.
Hoy, su Reserva Arena Blanca es un emprendimiento muy conocido, que incluso está considerado dentro de los paquetes turísticos que ofrecen agencias de turismo extranjeras. Protege 16 hectáreas de bosque primario y secundario, tiene miradores de perdices, colibríes y tangaras, y ofrece servicios de alimentación y hospedaje.
Ha sido reconocido con fondos del programa Turismo Emprende, del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), que financia organizaciones y emprendimientos individuales que cumplan con los requisitos de legalidad y formalización, de acuerdo con el reglamento de turismo”.