Moyobamba, septiembre de 2026. La Federación Regional Indígena Awajún del Alto Mayo (FERIAAM) y el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) suscribieron un convenio de cooperación que permitirá fortalecer la producción y el control de calidad de microorganismos benéficos elaborados en el Laboratorio de Microbiología y Biotecnología Vegetal Tajimat Pujut de Huascayacu. Estos bioinsumos son utilizados por productores y productoras Awajún para contribuir al manejo sostenible de cultivos como cacao, café y vainilla.
La alianza representa un nuevo paso en una apuesta mayor: fortalecer capacidades técnicas dentro del propio territorio indígena para que las comunidades cuenten con herramientas que les permitan mejorar sus sistemas productivos y, al mismo tiempo, reducir impactos sobre los suelos y ecosistemas. SENASA brindará orientación técnica especializada y acompañamiento en los procesos de control de calidad, mientras que FERIAAM continuará fortaleciendo la producción y promoviendo el uso adecuado de estos microorganismos entre agricultores.

“Esta alianza nos permitirá seguir fortaleciendo capacidades dentro de nuestro propio territorio y brindar mejores soluciones a nuestros productores. Queremos una agricultura que genere economía indígena para nuestras familias, pero que también cuide nuestros suelos, nuestros bosques y nuestra salud”, señaló Wilfredo Tsamash Cabrera, presidente de la FERIAAM.
Por su parte, el representante de SENASA destacó la importancia de acercar herramientas técnicas a las comunidades y fortalecer el control biológico como alternativa para el manejo sostenible de plagas. “Este convenio nos permite acompañar técnicamente una experiencia liderada desde las propias comunidades, fortaleciendo la producción de microorganismos benéficos bajo criterios de calidad y promoviendo su uso responsable en la agricultura”, señaló Lenin Torres Bernal, director ejecutivo de SENASA San Martín.
El convenio se articula con la iniciativa Tajimat Pujut (Buen Vivir), iniciativa implementada por FERIAAM con el acompañamiento de Conservación Internacional Perú, que busca integrar bienestar humano, territorios saludables, cultura viva y una economía indígena sostenible. Desde esta visión, fortalecer cadenas como cacao, café y vainilla implica no solo generar mejores oportunidades económicas, sino también desarrollar alternativas productivas compatibles con la conservación de los bosques y fortalecer las capacidades de las comunidades para gestionar su propio visión de buen vivir.
“Esta alianza muestra lo que es posible cuando las capacidades de las comunidades, el conocimiento científico y las instituciones públicas se encuentran alrededor de un objetivo común. Fortalecer soluciones que nacen y permanecen en el territorio es fundamental para construir una conservación que también genere bienestar para las personas”, destacó Carlos Bustamante, Gerente de Proyectos en Comunidades Indígenas para Conservación Internacional.
