El motor invisible del mar: Las mujeres de Huanchaco pisan fuerte en la economía azul

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September 30, 2026

En las playas de Huanchaco, la imagen clásica siempre ha sido la de los pescadores desafiando las olas sobre sus tradicionales caballitos de totora. Pero tierra adentro, el mar se vive con otro ritmo. Las mujeres de esta comunidad —esposas de pescadores, madres y pilares del hogar— son quienes se encargan del trabajo diario de filetear el pescado, venderlo en los mercados locales, gestionar pequeños restaurantes de playa o elaborar artesanías cuando el mar se pone difícil y la pesca no alcanza. Durante mucho tiempo, este esfuerzo incansable se asumió como una simple ayuda familiar, invisibilizando su verdadero valor en la economía de la costa. Hoy, esta historia está cambiando.

A través de una iniciativa impulsada por Conservación Internacional Perú, 10 lideresas de Huanchaco decidieron dar un paso adelante para transformar su realidad, dejando de verse solo como acompañantes para empezar a reconocerse como auténticas empresarias. Junto al Ministerio de la Producción (PRODUCE) y su Programa Nacional “Tu Empresa”, aprendieron a estructurar sus propios planes de negocio, controlar sus ingresos y egresos, y calcular sus costos reales. Este aprendizaje les dio herramientas técnicas, pero sobre todo una seguridad que les ha permitido asumir el control de sus finanzas. Así lo comparte una de ellas:

Ahora gracias a los cursos estoy tomando el control de mis ganancias y me siento súper bien porque estoy llevando mejores ingresos a mi hogar”.

nos comenta Rosa Gorillo.

El fortalecimiento de sus negocios incluyó talleres de Buenas Prácticas de Manipulación (BPM) de productos hidrobiológicos, logrando que la mitad de ellas cuente con carnet sanitario, además de recibir capital de trabajo técnico con indumentaria formal como guantes, cuchillos, tablas de picar, mesas de acero inoxidable, coolers y materiales de limpieza. De la mano del CITE Pesquero Piura, aprendieron técnicas de corte, ahumado, seco-salado, empacado al vacío y elaboración de hamburguesas y nuggets artesanales, combinando esto con el tejido en fibras de totora y junco para la temporada baja de pesca. Asimismo, el programa realizó una intervención comercial directa en un restaurante local, rediseñando su carta, optimizando la cocina y capacitando en atención al cliente. Frente a este aprendizaje integral, Flor Urcia Siche destaca:

Hemos aprendido a manejar un inventario y a desarrollar nuevos productos utilitarios a base de totora que estoy segura incrementarán nuestras ventas, sobre todo en las temporadas de verano cuando tenemos más visitantes”.

Hoy, las participantes se preparan para dar el siguiente salto comercial como proveedoras oficiales de las Ferias Itinerantes del “Programa Nacional A Comer Pescado” de PRODUCE. Más allá de los números, estas mujeres están tejiendo una red de apoyo mutuo donde la confianza y el orgullo por su trabajo son el verdadero motor de la economía azul en su comunidad. Así lo resume con emoción Rosa Briceño:

Estamos avanzando y saliendo adelante y aprendiendo nuevas cosas. Ahora sabemos que no solo los esposos pueden aportar a la economía. Nosotras también podemos. Formar una asociación entre nosotras las mujeres nos va a ayudar a poder negociar mejor nuestros pescados, mariscos y tejidos”.

Para garantizar la sostenibilidad de este impacto a largo plazo, lo que se busca no solo es elevar la competitividad en restaurantes y ferias itinerantes, sino también diversificar sus fuentes de ingreso mientras preservan su cultura, algo que se puede ver en la creación del recetario tradicional que ellas mismas han aterrizado para rescatar la memoria gastronómica huanchaquera.

Cynthia Céspedes, quien gerencia el programa de océanos de Conservación Internacional Perú nos recuerda que los esfuerzos de estas señoras para que se logren concretar estos espacios son enormes debido a la carga de tareas que manejan, pero rescata su gran compromiso:

Llegaron con mucha timidez y hoy han pasado a liderar con confianza su propia asociación, buscando mejorar sus ingresos y consolidarse como actoras clave de la economía azul dentro del ecosistema local."

Esta iniciativa es parte del proyecto «Expansión de los beneficios de la economía azul y la conservación de la biodiversidad crítica y los servicios ecosistémicos mediante la gestión de los ecosistemas de surf». Es financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), implementado por la ONUDI y ejecutado por Conservación Internacional en alianza con Save the Waves y la SPDA, en coordinación con los gobiernos de Costa Rica, Panamá y Perú.