March 31, 2026

Hacia una pesca responsable: el camino de Punta Mero, Tumbes

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En esta comunidad pesquera artesanal, ubicada en una zona de alta biodiversidad cercana a la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau, se desarrolla una experiencia piloto orientada a transformar las pesquerías costeras.

Traslado en deslizador por río a los puntos de muestreo

A través del Proyecto de Mejoramiento de Pesquerías Costeras, impulsado por Conservación Internacional en alianza con , en Tumbes, se busca fortalecer el desempeño ambiental, social y económico de las pesquerías artesanales de esta comunidad.

Desde el inicio, el proyecto apostó por generar información donde antes no la había. Mediante , los propios pescadores comenzaron a registrar sus capturas, especies y tallas, fortaleciendo su capacidad para tomar decisiones informadas. Paralelamente, se promovió la participación activa de las mujeres, quienes fueron capacitadas en buenas prácticas de manipulación y procesamiento de recursos hidrobiológicos, buscando contribuir a una diversificación de los ingresos de sus familias. “Somos una comunidad altamente dependiente del mar y no hay mucho negocio por acá”, comenta una de las participantes.

Punta Mero cuenta con una gran biodiversidad en sus aguas y arrecifes rocosos. Por aquí se ven tiburones ballena y tortugas marinas como la carey, además de otras especies amenazadas, lo que refuerza la relevancia de promover prácticas pesqueras responsables.

Históricamente, la pesca en la zona se ha basado en el uso de redes. “La pesca con redes es el factor más común que tenemos acá en Punta Mero. Tiramos la red y la dejamos hasta el otro día”, relata Guillermo Cobeñas, pescador de la localidad. Sin embargo, este método también presenta desafíos importantes. Las redes muchas veces quedan atrapadas en los arrecifes, generando pérdidas económicas para los pescadores y dando lugar a “redes fantasma” que continúan afectando al ecosistema. Además, las interacciones con fauna marina son frecuentes: “He agarrado tortugas, mantarrayas, una vez se nos amalló un tiburón ballena enorme. Lo liberamos poco a poco, pero perdimos nuestra red”, recuerda Daniel Román pescador artesanal.

De hecho, estudios realizados durante el proyecto identificaron que, en temporada de tiburón ballena, existe una alta interacción con las redes de cortina, nos comenta Cynthia Céspedes, gerente del porgrama Océanos de Conservación Internacional Perú. Este hallazgo impulsó la búsqueda de alternativas más sostenibles.

Tras tres años de trabajo conjunto, el espinel ha sido incorporado como un arte de pesca alternativo y complementario. Su implementación ha implicado un proceso de aprendizaje para los pescadores, quienes han ido adaptándose progresivamente a su uso, conociendo las oportunidades que esta nueva herramienta de pesca brinda. Su uso alternativo, les ayudará a adaptarse a las diferentes temporadas de migración de especies de megafauna marina y a eventos climáticos como El Niño que afecta la disponibilidad de los recursos pesqueros que son capturados con redes“Para mí sería más factible el espinel que la red, porque es una pesca más fina y el pescado tiene mayor valor. Podemos usarlo en las temporadas de ballena y cuando hay lobos”, señala Julio César Román, presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales de Punta Mero.

Con el espinel pueden obtener una pesca de mayor valor y pueden mejorar sus ingresos mientras se reduce el impacto ambiental, ya que es posible reducir la mortalidad de las especies amenazadas que son capturadas incidentalmente. Gracias al trabajo que viene realizando ecOcéanica en la zona, los pescadores también han aprendido a liberar las especies capturadas accidentalmente con el espinel, reduciendo el impacto en la fauna marina.

Actualmente, el proyecto continúa con las pruebas del espinel, en una etapa clave que permitirá evaluar con mayor rigurosidad sus impactos. Este proceso abre nuevas oportunidades para la comunidad, apostando por una pesca más sostenible, resiliente y alineada con la conservación de uno de los ecosistemas marinos más biodiversos del país.